Panorama de la industria
El año 2025 resultó frenético para la actividad informática que ocupó en tanto industria un papel particularmente destacado dentro de la agenda pública. Sumado a problemas de años previos —en particular, la aversión a inversiones de riesgo y la tendencia a realizar despidos masivos por parte de algunos actores importantes del rubro a nivel mundial— se añadió el acelerado y abrumador crecimiento de la potencia de los Lenguajes de Largo Alcance (LLM, por sus siglas en inglés) y sus efectos, a la par de un agudizamiento del tono de disputa de los principales CEOs de las compañías productoras occidentales de IA en lo que según dicen, es una contienda estratégica entre EEUU y China. Ese escenario se desplegó tempranamente en el año: ya en enero, con el lanzamiento de DeepSeek, la industria recibió un impacto que desencadenó una ola de lecturas apocalípticas0.
La aparición de DeepSeek, además de impactar en su competencia, instaló un debate sobre el verdadero costo de las inversiones en IA (fortaleciendo la idea de que existe actualmente una "burbuja" inviable) y su modelo de software cerrado, al estilo Silicon Valley, en contraste con DeepSeek, un modelo open source y ostensiblemente más barato: se pasó de discutir cotidianamente sobre rondas de inversiones con números cada día más inflados, a debatir la viabilidad de construir modelos optimizados, altamente competitivos, abiertos y a una fracción del precio establecido. Si bien la creación china no implica necesariamente que sea superior a OpenAI, Anthropic o xAI, lo cierto es que modificó el escenario, amplificó un debate que se venía desplegando en círculos académicos y dio el puntapié inicial a una familia de nuevos desarrollos de otras empresas chinas que fueron haciendo su aparición a lo largo del año: Qwen, Kimi y MiniMax (entre otras), arrojando excelentes resultados y potencial de cara al futuro.
El escenario mundial, decíamos, tuvo como protagonista el astronómico avance de los LLMs. Pero la fascinación tecnológica, la invasión de imágenes generadas por los modelos y la masificación del uso de estas plataformas marginaron una discusión que es cada día más urgente por el impacto material, laboral, espiritual y ético que tiene sobre la vida de las personas: por un lado, es imprescindible mencionar el "lado B" de la construcción de estos modelos, encarnado en trabajadores de datos (etiquetadores, moderadores, anotadores), quienes llevan adelante un trabajo arduo fundamental para que existan las IA y los modelos LLM, pero que paradójicamente (o no), se encuentran profundamente invisibilizados, marginados, mal pagos e incluso maltratados psicológicamente (ver anexo a este informe); por otro lado, el impacto sobre todos nosotros, los usuarios y trabajadores, quienes experimentamos los algoritmos no sólo como un entretenimiento, sino también como gobernantes de nuestro horario laboral, decisores de nuestras escalas salariales, gerentes de nuestro contenido, administradores de nuestros datos privados y responsables últimos de nuestra vida social, incluso al punto de dominar nuestra libertad de expresión.
Este dominio de los algoritmos sumado al poder de cómputo, la amplitud de su despliegue y el diseño computacional de las LLM, impone la necesidad de discutir su gobernanza: si los impactos son sociales y son colectivos, su gobierno también debe serlo. Si aumenta la productividad, las ganancias y su uso modifica hábitos y roles de trabajo, la discusión por ese excedente y ese tiempo debe incluir a todos los involucrados y no quedar a merced del mero interés corporativo. En la actualidad, quienes gobiernan todos estos impactos y definen lineamientos cruciales de las vidas de las personas son algunos pocos CEOs y no los trabajadores de la industria o la ciudadanía por vía democrática.
Aquí debe señalarse, además, otra falsedad con la que se suele plantear el debate: lejos de ser una industria sin regulación, la realidad es que el uso, la ética, el alcance y el desarrollo de las IA está fuertemente regulado, sólo que dichas regulaciones, en lugar de emanar de instituciones públicas democráticamente elegidas, emana de oficinas y departamentos de las propias compañías, cuando no del capricho de sus creadores, se llamen Altman, Musk, Amodei o Zuckerberg.
¿Quién define con qué datos se entrena un modelo? Cada empresa define los alcances, tipos y naturaleza de esos datos, incluso aunque no sean propios. ¿Acaso alguien regula sobre el uso de imágenes sensibles o incluso ilegales? Queda a merced de cada compañía, como pudo verse con el caso de Grok y su modelo que desnudaba mujeres e incluso menores: en sólo 11 días, Grok generó 3 millones de imágenes1 digitales de personas desnudas, de las cuales 23.338 eran niños. Sólo ante la exposición pública Grok decidió inhabilitar la opción, lo cual plantea ciertos interrogantes: ¿Cómo generó su IA imágenes de desnudos? ¿Habrá influido un hipotético error de filtrado de imágenes de entrenamiento? Sabemos, es cierto, que las pudo "imaginar" en base a miles y hasta millones de parámetros, pero ante la opacidad regulatoria no hay forma de saberlo. Este es un ejemplo extremo pero que ilustra los riesgos concretos que la exclusiva regulación corporativa de la IA trae aparejada.
Lo cierto es que no deberíamos esperar a que exista un damnificado para poder establecer normas básicas de respeto a la intimidad de las personas, sus derechos sociales, civiles y humanos.
El escenario local
En el escenario local, observamos que la situación en la Argentina ha empezado a reflejar en 2025, y en estos primeros meses de 2026, algunas transformaciones novedosas en la industria informática. Quizás el dato más relevante de todos sea un cambio de tendencia: la creación de puestos de empleo, sostenida ininterrumpidamente desde 2004 (con un breve interregno en 2013 que rápidamente retomó tendencia alcista en 2014 y desde allí no frenó), empezó a mostrar signos de estancamiento. Si bien los datos son aún preliminares, los números señalan varios trimestres continuos de pérdida y/o empate en la creación de puestos de trabajo, tras una desaceleración que ya se venía percibiendo en los últimos meses.
En efecto, si observamos la cantidad de trabajadores desde el año 2000, cuando el sector era totalmente incipiente y aún no estaba definido formalmente como una industria, puede apreciarse claramente el salto experimentado a partir de 2004, cuando finalmente se promulga la Ley de Promoción de Software y se define a la informática como una industria, una política pública troncal en el desarrollo de la actividad y, por consiguiente, de crecimiento de empleo.
Evolución del empleo registrado en el sector SSI (2000–2017, en miles de puestos)
Fuente: elaboración propia con base en OEDE-SIPA. Adaptado de: López y Ramos (2018), Fundación CECE.
Salarios 2025–2026
El devenir de los salarios durante todo el 2025 y los primeros meses de 2026 tuvo un comportamiento similar. Un magro desempeño a lo largo del 2025 (que hemos monitoreado trimestralmente en nuestros informes2) con una pérdida neta de poder adquisitivo. El inicio del año 2026 —según datos oficiales de los primeros tres meses— exhibe nuevas pérdidas en la capacidad de compra respecto de la inflación.
La evolución de los salarios de enero, febrero y marzo en 2026 corrió por debajo de la inflación y, en términos nominales, son los siguientes:
| Período | Sector Hardware | SSI (Software y Servicios Informáticos) |
|---|---|---|
| Enero 2026 | $1.314.366 | $1.591.122 |
| Febrero 2026 | $1.323.146 | $1.601.751 |
| Marzo 2026 | $1.362.840 | $1.649.804 |
El caso de los informáticos no escapó a la tendencia general entre los salarios argentinos, los cuales salvo algunas pocas excepciones, perdieron poder adquisitivo. A esa regla general debe agregarse que el sector informático nacional no cuenta con paritarias periódicas ni con convenio colectivo de trabajo que proteja su poder adquisitivo y aborde las particularidades de la actividad, por lo que es aún más difícil garantizar que los sueldos empaten o superen la inflación.
No obstante, los salarios encuadrados en el Convenio Colectivo de Trabajo de la Asociación Gremial de Computación exhiben un desempeño mucho mejor y hasta una mejora respecto de la inflación para quienes se desempeñan en empresas conveniadas, además de contar con un plexo normativo que reconoce derechos, licencias y formación profesional, lo que eleva la calidad de vida del trabajador informático.
Poder adquisitivo comparado: Convenio Colectivo AGC vs. salario informático fuera de Convenio (Base Enero 2025 = 100)
Fuente: OTI sobre SIPA y ARCA · IPC INDEC enero 2025–marzo 2026. El Convenio Colectivo AGC incluye actualizaciones trimestrales negociadas. La curva SSI fuera de Convenio refleja la mediana del sector sin organización colectiva. Base Enero 2025 = 100.
Los valores correspondientes al salario según Convenio de AGC que se ven en el gráfico constituyen el salario básico. A esos montos debe sumársele 20% de aumento no remunerativo que perciben los trabajadores en sus haberes.
El impacto mundial producido por la explosión de los nuevos modelos de IA también tuvo su correlato en nuestro país. El uso de la tecnología se expandió a todo el aparato productivo incluyendo al sector público en los tres poderes del Estado, no sin grandes dificultades y el surgimiento de nuevos problemas: el principal y de mayor impacto social y mediático fue el despido de cientos de trabajadores3. El otro fenómeno significativo está relacionado a los nuevos problemas de vulnerabilidades y todo tipo de fallos de seguridad informática que trajo aparejado el uso descontrolado de la IA. Este uso fundado en un tecno optimismo corporativo llevó a que algunas empresas descuidaran la calidad de sus procedimientos y delegaran decenas de tareas en agentes de IA, muchas veces supervisados por trabajadores no calificados. En algunos casos los usuarios de estas plataformas evidenciaron problemas inmediatos apenas la compañía anunció despidos y dispuso la automatización mediante el uso de IA4, mientras que otros casos más extremos llevaron a filtraciones y desfalcos multimillonarios, incluyendo algunos ejemplos ingeniosos como el uso de código morse para hackear una billetera cripto ligada a Grok.5
Una lupa sobre el sector IT nacional
Con la aparición de cada informe anual procuramos refinar fuentes y bases de datos previos y, de ser posible, incorporar nuevas. Por este motivo, y con el fin de conocer en detalle y con precisión la realidad de la industria informática de la República Argentina hemos incorporado el estudio de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) para tener datos actualizados relativos a la distribución de género, niveles educativos y de formación profesional, modalidades de ocupación, trabajo freelance, cifras de salario e ingresos y formalidad laboral, entre otros.
Este año hemos incorporado, además, números sobre la edad promedio, su moda y mediana y la cobertura de salud de los trabajadores de nuestra industria.
Consideramos como un objetivo siempre deseable y como una buena práctica que diversas fuentes oficiales de gran robustez metodológica y estadística (ARCA, SIPA, EPH) sean contrastadas y coincidan en sus resultados, aunque sea en lo fundamental.
Distribución por género
La distribución por género no ha mostrado grandes variaciones. Sigue manifestando un rasgo que se ha consolidado con el paso de los años: la gran mayoría de los trabajadores de la industria son varones, a contramano de lo que ocurría en los albores de la misma, cuando se trataba de una actividad altamente feminizada.
Debe notarse, no obstante, que dependiendo del rol (QA, diseño, DevOps, desarrollo) e incluso de la rama de la industria que se trate (hardware, consultoría, software factory, videojuegos) la representación femenina cambia notablemente. Esos datos no son relevados por la encuesta de EPH, pero sí lo llevan adelante algunas encuestas del sector. Para profundizar en ese sentido resultan de gran interés los trabajos realizados por Fundación Sadosky y Fundar6, en relación al sector informático en general y su interacción con las carreras universitarias, así como también las encuestas que llevan adelante desde Women in Games7, quienes en su Encuesta a Trabajadores de Videojuegos en Argentina de 2024 encontraron que el 34% del universo de videojuegos son mujeres cis mientras que el 5,7% se definían como no binarias/género queer y un 56,7% se definían como varones cis, lejos del 76,9% de varones que refleja la EPH.
Distribución por género — Sector IT argentino
Fuente: EPH-INDEC.
Distribución etaria (moda, mediana y media)
Como puede verse en este cuadro, la edad promedio, mediana y moda se trata de valores cercanos a los 40 años, desmintiendo la idea de que el sector informático está compuesto mayoritariamente por sub 30 o, incluso, sub 20. La moda constituye el valor más frecuente que aparece en el relevamiento (35 años) y la mediana es el valor del medio (37 años); es decir, el 50% de la muestra tiene menos de 37 años y el otro 50% tiene más de 37 años.
El hecho de que la media sea de 38 indica que hay mucha gente de mayor edad, lo que empuja el valor hacia arriba, más cerca de los 40 años.
Nivel educativo
Este gráfico, del mismo tono que el presentado en el informe anterior, muestra que el sector informático está constituído por trabajadores de alta y muy alta calificación: la gran mayoría son universitarios que o bien terminaron sus estudios o, más aún, se encuentran actualmente cursando un posgrado. Muchos otros fueron universitarios y debieron interrumpir sus estudios, pero tuvieron que formarse con cursos, diplomaturas y formaciones profesionales de toda índole, lo que hace que la actividad sea altamente calificada, exija alto conocimiento y permanente capacitación y demanda, además, nivel de idiomas, en especial inglés.
Nivel educativo — Trabajadores del sector IT argentino (%)
Fuente: EPH-INDEC. Porcentaje sobre total de válidos.
Ingresos (mediana y moda)
Este dato es uno de los más complejos de precisar debido al fenómeno de subdeclaración de ingresos en la EPH, que es un problema estructural. No obstante, los valores de moda y mediana ayudan a dar un contraste y a dar una idea más cabal de cuál es el nivel de ingresos real de los informáticos.
Como puede verse en este cuadro, la mediana ronda los $1.500.000 mientras que la moda —es decir, el valor más frecuente relevado— da $1.000.000. Si sumamos esta información y la comparamos con los datos de los informes trimestrales de nuestro observatorio podemos tener una estimación más acabada de los ingresos de los trabajadores de nuestra industria.
Distribución de ingresos por intervalo — Sector IT argentino
Fuente: EPH-INDEC. Porcentaje válido (excluye sin respuesta). La mediana se ubica en el intervalo $1.300.001–$1.500.000 y la moda en $800.001–$1.000.000.
Informalidad
Descuento jubilatorio (indicador de formalidad laboral)
Fuente: EPH-INDEC. Porcentaje sobre total de válidos.
Cobertura médica
Tipo de cobertura médica — Sector IT argentino
Fuente: EPH-INDEC. Porcentaje sobre total de válidos.
Categoría ocupacional
Categoría ocupacional — Sector IT argentino (%)
Fuente: EPH-INDEC.
Pluriempleo, freelancers y teletrabajo
Para estimar la cantidad de freelancers el método que utilizamos en nuestro informe previo fue cruzar los datos de tipo de ocupación (en este caso, cuenta propia) con los de "lugar de trabajo", en este caso, "desde una vivienda de modo no exclusivo". Ese cruce nos da como resultado que 35.473 personas cumplen con esa descripción. Esto no implica de ningún modo que todos sean trabajadores freelancers y/o contractors, pero es una buena aproximación al sujeto de estudio. Podría tratarse de un segundo trabajo o de personas que son dueñas de una compañía y se autodefinen como cuentapropistas.
Por otro lado, (y sin distinguir si se trata de cuentapropista o no) 24.609 trabajadores afirman trabajar en la industria del software y hacerlo exclusivamente desde su vivienda. Esto define mejor uno de los rasgos del freelancer (no trabajar desde una oficina) pero deja la posibilidad de que se trate de trabajadores en relación de dependencia que trabajan remotamente.
Otras estimaciones privadas hablan de 20.000/30.000 freelancers; por este motivo, consideramos que una buena estimación se halla entre esos dos valores.
La concentración territorial: el caso de CABA
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el distrito nacional que concentra la mayor parte de la industria informática si nos atenemos a la cantidad de empresas y trabajadores que se desempeñan en ella. Según datos del último informe del Monitor TIC que elabora estadística sobre la actividad del Polo TI de la Ciudad de Buenos Aires, en la actualidad dicho régimen de promoción local cuenta según datos del primer semestre de 2025, con un total de 104.405 empleados IT, lo que representa un 6,2% del total de empleados registrados de la Ciudad; pero uno de los datos estadísticos más relevantes es que el 67,8% de los trabajadores IT se localizan en empresas radicadas en CABA. Por su parte se registran 3.257 empresas activas en el marco del Polo TI.8
Es de destacar que el régimen de promoción que implica el funcionamiento del Polo IT en CABA, es una política basada en la exención tributaria que tiene como objetivo fomentar el desarrollo local de la industria informática, y que según un informe de ACIJ, representó en el año 2025 un gasto tributario proyectado del 1,67% del presupuesto total del gobierno de la Ciudad. En efecto, el Distrito Tecnológico es el esquema de Gasto Tributario más oneroso de la ciudad: entre 2020 y 2023 su peso sobre el presupuesto total devengado se amplió en un 60%, pasando del 1,07% al 1,67%. Calculado a precios constantes, este esquema le costó a la ciudad un total de 212.048 millones en el año 2023 (última dato disponible).
Informáticos y reforma laboral
Un párrafo aparte merece la reforma laboral impulsada por el poder ejecutivo y finalmente sancionada legislativamente en marzo de este año. En efecto, las reformas promovidas no sólo no atienden ningún tipo de problemática asociada a la modernización de las condiciones de trabajo y contratación asociadas a la implementación de tecnologías de gestión algorítmica del trabajo o de inteligencia artificial aplicada a procesos productivos y sus impactos, sino que incluso barre con algunas mejoras relativas como había representado, por ejemplo, la sanción y aplicación de la ley de teletrabajo (que sí abordaba una situación concreta asociada a la tan mentada modernización). En efecto, si observamos el texto de la ley promulgada, equivale a una enorme quita de derechos laborales colectivos e individuales que en su mayoría apuntan casi exclusivamente a debilitar la organización sindical y reducir el costo laboral de grandes empresas.
Para los trabajadores y trabajadoras del sector IT en Argentina, esta reforma representa una doble precarización. Por un lado, se pierden derechos que regían bajo la Ley de Contrato de Trabajo. Por otro lado, continúan sin contar con la protección de un convenio colectivo específico para el sector que determine los roles laborales, establezca escalas salariales y sobre todo, que represente un espacio de diálogo intersectorial donde se discutan además la implementación de herramientas de IA y su impacto.
Otro aspecto paradójico de la nueva situación es que mientras esta reforma nos aleja de los estándares de países desarrollados que muchos dicen admirar, los informáticos argentinos siguen estando incluso por debajo de los trabajadores que sí están amparados por convenios colectivos en nuestro propio país, lo que representa una discriminación de hecho para todas y todos los trabajadores de la actividad informática.
En Europa, los trabajadores de tecnología están cubiertos por convenios sectoriales o mecanismos de cogestión. En Suecia, el 90% de los trabajadores tiene cobertura convencional. En Alemania, los comités de empresa garantizan voz en las decisiones. En Francia, la extensión legal de convenios alcanza al 98% de los trabajadores. En Argentina, los informáticos carecemos de convenio colectivo obligatorio, de paritarias y las empresas IT se empeñan en perseguir a los trabajadores que saben la importancia vital de contar con una organización sindical fuerte que defienda nuestros derechos específicos. Esta reforma profundiza esa vulnerabilidad.
Análisis de la AGC: Trabajo decente y desarrollo sostenible en la era de la inteligencia artificial
Desde la Asociación Gremial de Computación (AGC), a través de nuestro Laboratorio de Innovación y Tecnologías Aplicadas al Trabajo (LITAT) y el Observatorio del Trabajo Informático (OTI), presentamos un análisis propio sobre el impacto de la IA en el mundo del trabajo. Nuestra perspectiva sindical nos lleva a examinar este fenómeno en dos grandes dimensiones, que definen tanto la naturaleza del empleo como los conflictos que enfrentamos:
Es fundamental comprender que estas dimensiones no están estrictamente separadas, sino que convergen y se retroalimentan en un ciclo continuo de extracción de valor. Lo que hoy está "delante del telón" —trabajadores formales desarrollando productos, entrenando sistemas— mañana se convierte en trabajo invisible "detrás del telón" o se entremezcla en forma difusa cuando ese conocimiento humano es capturado, codificado en algoritmos y luego utilizado para intentar justificar nuevos despidos. Esta convergencia no es accidental: es el mecanismo mediante el cual se perpetúa la precarización, desplazando constantemente el trabajo hacia el ocultamiento y la invisibilización.
Detrás del telón: Los trabajadores que producen la IA
Para entender el verdadero modelo de negocio de la IA es imprescindible mirar detrás de la interfaz. La narrativa corporativa habla de algoritmos autónomos e inteligencia artificial, pero oculta una vasta cadena de trabajo humano precario. Desde el LITAT, adoptamos el marco teórico de Milagros Miceli, integrante de nuestro Consejo Asesor, quien desmonta el mito de la automatización total.
El trabajo de Milagros Miceli revela que la IA, en la mayoría de los casos, no elimina el trabajo humano sino que lo oculta y lo precariza, externalizando y trasladando las tareas más arduas y difíciles hacia el Sur Global bajo una lógica de colonialidad de datos. Los etiquetadores o trabajadores de datos son la base invisible y fundamental de este sistema: su labor consistente en anotar imágenes, clasificar textos, moderar contenido y "entrenar" a los chatbots es el combustible sin el cual la IA no podría funcionar.
No se trata de un trabajo no calificado. Por el contrario, requiere discernimiento cultural, atención constante y a menudo, formación superior. Sin embargo, se paga por pieza (piecework), centavos por tarea, sin garantía de derechos laborales básicos, exponiendo a las personas a contenido traumático y desarrolladas bajo una total asimetría de poder con las plataformas o empresas contratantes.
Un caso testigo en Argentina: ArbustaArbusta se presenta como una empresa de "Impact Sourcing", que ofrece un primer empleo formal en tecnología a jóvenes de sectores vulnerables. Sin embargo, su modelo de negocio se basa en proveer mano de obra intensiva para estas tareas detrás del telón (etiquetado, limpieza de datos, clasificación de imágenes) a grandes empresas tecnológicas.
La empresa, cuya facturación ha aumentado ostensiblemente (más del doble en cinco años hasta alcanzar más de 4 millones de dólares de facturación anual), es denunciada por sus trabajadores debido a los malos salarios, el no pago de horas extra, personas sin formación en cargos ejecutivos, malas capacitaciones e, incluso, presiones y persecución para obtener la renuncia de los trabajadores eludiendo el pago de indemnizaciones.
Además, desde la AGC hemos denunciado formalmente a Arbusta ante las autoridades por incumplir la Ley de Economía del Conocimiento. A pesar de recibir importantes beneficios fiscales de este régimen diseñado para fomentar el empleo de calidad, la empresa no ha mantenido la misma nómina de trabajadores afectados a las actividades promovidas, al tiempo que sigue percibiendo esos beneficios: pasó de contar con más de 250 trabajadores en su plantilla a tan solo 89. Esto ejemplifica un patrón que la AGC ha denunciado anteriormente (ver el caso Globant)9: el Estado subsidia, a través de leyes mal aplicadas y desactualizadas, un modelo que institucionaliza la concentración empresarial, los salarios bajos, la alta rotación y las tareas repetitivas, creando un taller clandestino de datos al servicio de los grandes capitales tecnológicos.
Delante del telón: El impacto de la IA en la actividad informática
Si es detrás del telón donde se produce la IA, delante de él es donde se sufren sus consecuencias. En nuestro sector, la paradoja resulta amarga: las herramientas que ayudamos a crear se vuelven mecanismos de nuestra propia inseguridad laboral.
La implementación de IA en el desarrollo de software (con herramientas como GitHub Copilot) y en la atención al cliente (con chatbots avanzados) está reconfigurando la demanda laboral. Observamos un desplazamiento de roles junior y una creciente inseguridad laboral algorítmica, donde el mito del pleno empleo en IT se resquebraja.
El caso de Mercado Libre es un ejemplo crudo y reciente. Como documentamos en nuestro portal https://ti.net.ar/t33O, la empresa implementó una práctica de despidos post-entrenamiento:
- Contrató trabajadores y destinó otros de su planta hacia áreas de diseño de textos para experiencia de usuario en su plataforma digital (UX Writers).
- Parte de su función fue etiquetar interacciones y corregir las respuestas de sistemas de IA, transfiriendo su conocimiento humano al algoritmo.
- Una vez que el sistema alcanzó un nivel de precisión aceptable —gracias a ese know-how incorporado—, la empresa despidió a cientos de estos trabajadores, declarándolos redundantes.
Este caso responde de modo claro a la pregunta respecto de si la IA reemplaza empleos o no: Sí, lo hace, y de un modo perverso que extrae el conocimiento humano para luego prescindir de la persona. No es una sustitución mágica, sino una estrategia corporativa planificada que utiliza la tecnología como palanca para reducir costos laborales y maximizar ganancias, aún en contextos de rentabilidad récord.
Hacia una narrativa alternativa desde los trabajadores
Frente a este panorama, la narrativa corporativa de la IA como fuerza imparcial y generadora de prosperidad universal es insostenible. Nuestro análisis desde la AGC muestra que:
- El modelo de negocio se basa en una doble explotación: precarización laboral detrás del telón y sustitución del trabajo delante de él.
- La IA sí reemplaza empleos a gran escala, especialmente en tareas rutinarias o de menor jerarquía, pero también desplaza posiciones junior dentro del propio sector tecnológico, elevando las barreras de entrada.
- Los empleos que genera la industria de la IA, en muchos casos, son precarios, invisibles y psicológicamente desgastantes, como el de etiquetador de datos, o por el contrario, resultan altamente especializados y concentrados, profundizando la desigualdad.
La alternativa se construye con organización sindical y regulación democrática:
- Es imprescindible la plena vigencia de un Convenio Colectivo de Trabajo para toda la actividad, que establezca pisos salariales, categorías profesionales y proteja contra los despidos por automatización.
- Hay que detener el fraude en la Ley de Economía del Conocimiento y garantizar que los beneficios fiscales estén atados a la creación de empleo decente y estable, con auditorías y recuperación de fondos mal otorgados.
- El Estado debe intervenir para regular los impactos laborales de la IA, promoviendo la capacitación y redistribución de las ganancias de productividad, en lugar de subsidiar la precarización.
El camino hacia un desarrollo sostenible en la era de la IA no puede construirse sobre la explotación de los trabajadores que la hacen posible ni sobre el miedo al desplazamiento. Requiere, como primer paso, democratizar la tecnología mediante el fortalecimiento de la voz y los derechos de quienes estamos a ambos lados del telón.
Tabla comparativa: Realidades laborales "detrás" vs. "delante" del telón
| Dimensión | Detrás del telón (Ej. Arbusta, Data Workers) |
Delante del telón (Ej. Mercado Libre, Globant) |
|---|---|---|
| Rol principal | Producción de datos, etiquetado, moderación, QA manual. | Consumo de datos, desarrollo de productos, gestión de IA. |
| Relación con la IA | Entrenadores y "tutores" del algoritmo. Trabajo manual intensivo. | Beneficiarios de la automatización. Riesgo de reemplazo tras transferencia de know-how. |
| Estructura salarial | Salarios en pesos, franja baja/media del mercado. Alta dependencia de paritarias (si hubiera). | Salarios mixtos (pesos/USD), bonos por desempeño. Alta dispersión según seniority. |
| Estabilidad | Alta rotación estructural (modelo "trampolín"). | Inestabilidad cíclica ligada a reestructuraciones tecnológicas. |
| Visibilidad pública | Invisible. "Ghost Work". No reconocida en el producto final. | Alta visibilidad. Marca empleadora fuerte ("Unicornio"). |
Fuentes bibliográficas
Obras citadas
- Data workers - the invisible force that fuels AI — Weizenbaum Institut. weizenbaum-institut.de
- How We Made Data Workers' Inquiry, by Milagros Miceli. data-workers.org
- Milagros Miceli, researcher: 'It's not true that AI is going to automate everything. It requires the manual and precarious work of millions of people' — El País. english.elpais.com
- The Coloniality of Data Work: Power and Inequality in Outsourced Data Production for Machine Learning — Julian Posada. utoronto.scholaris.ca
- Data Workers' Inquiry: The hidden workers behind AI tell their stories — netzpolitik.org. netzpolitik.org
- arXiv:2109.08131v1 [cs.HC] 16 Sep 2021. arxiv.org
- "¿Quién habla cuando habla la Inteligencia Artificial?" Con Milagros Miceli — YouTube. youtube.com
- Arbusta, una empresa social que da trabajo a los postergados en Santa Fe — La Capital. lacapital.com.ar
- Arbusta: integración de jóvenes en un mercado laboral competitivo — SEKN. sekn.org
- Arbusta: gestión de datos y control de calidad para empresas — iProUP. iproup.com
- Evaluaciones en Arbusta Argentina de empleados — Computrabajo. computrabajo.com
- Mercado Libre echó a 119 personas que habían entrenado bots — La Política Online. lapoliticaonline.com
- Mercado Libre aplicó la motosierra — iProUP. iproup.com
- Economía del Conocimiento — AGC. informaticos.ar
- AGC — Sindicato de Trabajadores de Informática. informaticos.ar
- Caso Globant — OTI. oti.ar
- Informáticos alertan por violaciones a la Ley de Economía del Conocimiento. lu22.com.ar
- ¿Informáticos y des-sindicalizados? — ASET. aset.org.ar
- ¿Cómo es trabajar en Arbusta? — Openqube. openqube.io
- RTVE, Grok sexualizó tres millones de imágenes en once días, incluidas de menores. rtve.es
- Fundación CECE — El sector de software y servicios informáticos en la Argentina. fcece.org.ar
- Fundar — Trayectorias laborales femeninas en la industria del software. fund.ar
- Fundación Sadosky — Conexiones vitales. program.ar
Notas al pie
- Ver lecturas y análisis sobre el impacto inicial de DeepSeek en la industria global. ↑
- VerificaRTVE, Grok sexualizó tres millones de imágenes en once días, incluidas de menores. rtve.es ↑
- Observatorio del Trabajo Informático (OTI). oti.ar, Informes ejecutivos trimestrales. ↑
- Informáticos. Despidos masivos en Santander Tecnología y PwC Argentina: la precarización golpea de nuevo. informaticos.ar ↑
- Un ejemplo que circuló en las redes y en canales vinculados al sector indicaba serios fallos de funcionamiento de apps bancarias y billeteras apenas ocurrieron los despidos. ↑
- Neuraltrust. The Grok Morse Code Heist: When Prompt Injection Meets Excessive Agency. neuraltrust.ai ↑
- Departamento de Computación UBA. Problemáticas del mercado laboral y género en la industria de software. dc.uba.ar ↑
- Women in Games Argentina. Encuesta a Trabajadores de Videojuegos en Argentina. drive.google.com ↑
- Informe Monitor TIC — Polo IT CABA. poloitbuenosaires.org.ar ↑
- Observatorio del Trabajo Informático. Caso Globant. oti.ar ↑